8 Reglas básicas para que el BDSM sea más seguro

Cuanto más aprendas sobre el BDSM, más te darás cuenta de que se puede practicar de manera segura. Pero si careces de conocimientos, podrías lastimarse a ti mismo o a tu pareja. Por esta razón nunca debes intentar una nueva práctica BDSM sin hacer una investigación previa y sin cumplir con estas reglas básicas.



El BDSM no suele ser peligroso, pero algunas actividades pueden causar daños en tu bienestar físico o emocional. Esto es especialmente cierto si no eres abierto y honesto, tanto con tu pareja como contigo mismo, y si te precipitas al llevar a cabo prácticas sin hacer investigación o preparación previas.


El establecimiento de algunas reglas básicas minimiza estos riesgos, haciendo más seguras las actividades. Si estás comenzando en el BDSM o te estás planteando comenzar, debes considerar seriamente seguir todas esas reglas.


A continuación, encontrarás una lista de reglas básicas que es conveniente seguir cuando se practica el BDSM. Si riges tus actividades por ellas, estarás haciendo las cosas de una manera más correcta y segura.


Esta lista de reglas no es de ninguna manera exhaustiva, y debes considerarlas como las reglas mínimas que debes seguir para ayudarte a explorar el BDSM de manera segura sin sacrificar la diversión.


1. Reconocer el riesgo


El BDSM nunca está del todo exento de riesgos, a pesar de que se pueden mitigar esos riesgos bastante bien con conocimiento y preparación. Hay un par de protocolos de sesión que resumen el riesgo potencial y lo reconocen.

  • SSC (Safe Sane Consensual). Seguro, sensato y consensual enfatiza la seguridad de las actividades del BDSM y ser mentalmente capaz de consentir esas actividades.

  • RACK (Risk Aware Consensual Kink: riesgo asumido y consensuado para prácticas de sexualidad alternativa o no convencionales). Este acrónimo explica que las actividades sexuales no convencionales son intrínsecamente arriesgadas, lo que significa que no pueden ser completamente seguras, y que debes ser consciente de esos riesgos para poder consentir en llevarlas a cabo.

Antes de comenzar una sesión, tu pareja y tú debéis elegir el protocolo por el que deseáis que se rija la sesión. Ese protocolo marcará los límites de lo que es seguro llevar a cabo. Puedes leer el artículo Protocolos de sesión en el BDSM para conocer con más detalle todos los protocolos que se usan en el BDSM y así poder elegir el que mejor se adapte a vuestras preferencias.



2. Establecer una palabra de seguridad


Las palabras de seguridad es una medida fundamental para la seguridad cuando se practica el BDSM. Una palabra de seguridad es simplemente una palabra (o una señal, o ambas) que la sumisa puede emplear en cualquier momento en que sienta que está llegando a su límite de tolerancia física o emocional. Si la emplea, su Dominante deberá detener inmediatamente la sesión y ayudar a la sumisa a recuperarse.


La palabra de seguridad puede ser la que prefieras, con la única condición que no se pueda confundir o malinterpretar. Algunas personas utilizan un sistema verde/amarillo/rojo. Verde significa "Adelante", amarillo significa "Proceda con cuidado" y rojo significa "Deténgase".


Un Dominante que no quiera que la sumisa establezca una palabra de seguridad, que insiste en que no la utilice o que no detenga la sesión cuando la sumisa la pronuncie es una persona peligrosa, de la que hay que alejarse cuanto antes.

Puedes leer el artículo La palabra de seguridad para conocer el tema con más detalle.



3. No practicar BDSM bajo la influencia de medicinas, alcohol, o drogas


Aunque existen pocos riesgos si se ha bebido un poco antes de tener relaciones sexuales vainilla, esto cambia radicalmente con el BDSM, especialmente en las actividades más extenuantes (como la suspensión) o peligrosas (el juego con cuchillos).


Nunca se debe practicar BDSM si se está bajo la influencia del alcohol, de las drogas o de medicamentos que alteren la conciencia o los reflejos.


El alcohol y las drogas disminuyen las inhibiciones y la capacidad de juzgar las situaciones, y te pueden llevar fácilmente a realizar actividades (o a llevar las actividades a un nivel) que nunca considerarías estando sobrio. Los riesgos de esto son evidentes. Además, el consumo de estas substancias puede alterar el nivel de dolor o la resistencia, haciéndote pensar que sigues en terreno seguro cuando ya no es así.


Por su parte, los medicamentos pueden retrasar el tiempo de reacción y hacer que sea difícil darse cuenta si algo está sucediendo algo perjudicial. En el caso de que alteren la consciencia, su consumo presenta los mismos problemas que el alcohol y las drogas.



4. Comunicarse abierta y honestamente


Pocas reglas del BDSM son más importantes que esta. La comunicación abierta, continua y honesta es esencial cuando se trata de BDSM. Al haber cedido su control y estar a expensas de lo que su Dominante decida en cada momento, la sumisa tiene menos herramientas para ajustar sus emociones y pensamientos en cada momento, así que es especialmente importante que la sumisa mantenga informado a su Dominante de lo que piensa y siente, para que éste pueda actuar en consecuencia. De la misma forma, el Dominante debe comunicarse con su sumisa para informarla de lo que espera de ella, para apoyarla, motivarla y, por supuesto, para compartir con ella sus pensamientos y emociones.


Sin embargo, para poder hablar acerca de tus necesidades, deseos, pensamientos y sentimientos, primero tienes que entenderlos. Ser honesto contigo mismo es crucial. Así que hazte las siguientes preguntas:

  • ¿Quieres probar el BDSM?

  • ¿Tienes interés en alguna practica en particular?

  • ¿Cuáles son tus límites blandos (actividades que podrías intentar, pero con precaución o más adelante)? ¿Cuáles son tus límites duros (actividades que no quieres probar nunca)?

  • ¿Qué opinas de tus sesiones BDSM?

  • ¿Te sientes seguro en las sesiones con tu pareja?

  • ¿Te sientes seguro de sus habilidades?

  • ¿Estás contento con el ritmo que has establecido para explorar el BDSM?

  • ¿Sientes el impulso de ser un sumiso? ¿Un dominante? ¿O te identificas como un switch?

Aunque dar respuesta a alguna de estas preguntas puede ser difícil, te ayudarán a conocerte a ti mismo y a tu pareja.



5. Ser abierto, sensible, paciente, humilde y realista


Este conjunto de reglas trata de las características que necesitas para navegar con éxito por el BDSM, tanto si eres Dominante como sumisa.


Obviamente, si quieres entrar en el BDSM debes estar abierto a nuevas ideas y experiencias. Es posible que tu pareja quiera probar cosas que no sean especialmente de tu agrado, pero también es posible que terminen por gustarte. En cualquier caso, debes afrontarlas con amabilidad, lo que nos lleva al siguiente punto.


Se sensible a tus propias necesidades y a las de tu pareja. Esto incluye a las sesiones y es especialmente importante para los dominantes. Gestiona las reacciones de tu pareja con amabilidad.


La paciencia es una necesidad cuando se trata de crecer juntos sexualmente. Podría ser que tengas más experiencia en el BDSM que tu pareja, o que tu pareja tarde más tiempo en acostumbrase a la flagelación de lo que te gustaría. Tal vez quieras que tu pareja asuma un rol más dominante, pero que necesite un tiempo para adaptarse a la idea.


También tienes que ser paciente contigo mismo. Puede que estés muy entusiasmado con el BDSM, pero luego te das cuenta de que no eres capaz de soportar una flagelación o de aguantar todo el tiempo que esperabas durante una sesión. Eso es totalmente normal y no debe ser un problema; la paciencia es la clave para ir avanzando.


Una regla común es "ir más despacio que despacio". Siempre puedes aumentar la intensidad o pasar a actividades más duras una vez que establezcas tu base de referencia, y es posible que puedas saltarte las cosas de principiante una vez que tengas más experiencia. Pero intentarlo todo a la vez puede ser abrumador, así que adopta una actitud humilde especialmente al comienzo de tu andadura en el BDSM.


Si no tienes expectativas realistas sobre el BDSM y lo que puedes lograr, probablemente te sentirás impaciente. Pero la realidad es que necesitas empezar y progresar lentamente. Comienza con prácticas sencillas y ve progresando paso a paso. No trates de realizar prácticas avanzadas (BDSM médico, por ejemplo) hasta que no tengas experiencia y procura siempre contar con un mentor para que te introduzca en ellas. Conocer la realidad significa que no te encontrarás con sorpresas desagradables, y la mejor manera de conocerla es a través de tu propia experiencia (combinada con la lectura y con los consejos de personas más experimentadas).



6. Saber cómo usar los instrumentos


El BDSM puede implicar el uso de muchos instrumentos. Los artículos más comunes incluyen los instrumentos para las prácticas de impacto (azotes, látigos, varas, bastones, etc.) y el equipo de inmovilización y privación (puños, capuchas, barras espaciadoras, collares, mordazas, antifaces, cinta, etc.), pero también se pueden usar agujas, cuchillos, electro-estimuladores, vibradores y consoladores, vendas, velas y cera, muebles específicos, etcétera.


Nadie espera que lo sepas todo sobre todas estas opciones, pero sí que debes saber cómo usar y cuidar los instrumentos que tengas.


Ten en cuenta también la seguridad. Por ejemplo, para poder utilizar un látigo es necesario practicar mucho con anterioridad para asegurar la puntería. Los instrumentos de impacto largos (como los látigos) pueden envolver accidentalmente el cuerpo de su pareja y golpear áreas que no tenías la intención de golpear (con el consiguiente riesgo de lesión).


Los instrumentos más complejos pueden añadir riesgos de los que tal vez no te habías dado cuenta. Por ejemplo, no se debe usar un electro-estimulador si la sumisa tiene un marcapasos o un audífono. Tienes que saber cuánto peso pueden soportar tus muebles y cómo crear un espacio donde puedas suspender completamente a alguien si eso es algo que quisieras probar.


Asegúrate de leer las instrucciones, busca tutoriales y videos en Internet e incluso habla con personas con más experiencia (para algunas prácticas, como las ataduras, es casi imprescindible contar con un mentor que te enseñe) para familiarizarse con los instrumentos del oficio y para que puedas utilizarlos con confianza y seguridad.



7. Prepárate para lo peor


Estar preparado para una emergencia o contingencia es una regla esencial del BDSM. Esto implica:

  • Tener un teléfono al alcance para llamar al 112.

  • Nunca dejar sola a una persona atada.

  • Tener dos copias de las llaves de cualquier cerradura.

  • Tener tijeras (se recomiendan tijeras paramédicas) para quitar rápidamente las ataduras.

  • Mantenerse hidratado.

  • Sólo cortar con artículos esterilizados.

  • Usar guantes y condones o barreras dentales cuando sea apropiado para prevenir el contacto con fluidos corporales.

  • No golpear sobre heridas en la piel.

  • Tener a mano un botiquín de primeros auxilios. Mantenga un extintor de incendios cerca si estás jugando con velas o llamas.

  • Tratar inmediatamente los moretones y la piel inflamada.

Existen riesgos específicos que no hemos mencionado, como los relacionados con el bondage, la suspensión, la asfixia (práctica de altísimo riesgo y no apta en absoluto para principiantes) o la momificación, por lo que debes investigar los riesgos de cualquier actividad de BDSM que te interese.


Tomar precauciones previene las emergencias y los efectos negativos a largo plazo de cualquier accidente que se pueda producir, y por ello esta regla es tan importante.



8. Incluir los cuidados posteriores


Para terminar, no podemos olvidarnos de mencionar los cuidados posteriores. Consisten en tratar a tu pareja física y emocionalmente después de una sesión, que puede haber sido muy exigente.


Algunos cuidados posteriores con comunes para muchas sumisas (acariciar, calentar, calmar) pero cada una de ella requiere otros cuidados que son únicos y exclusivos para ella. Es deber de su Dominante conocerlos muy bien. Sea lo que sea lo que la sumisa necesite (abrazos y mimos, una manta caliente, una bebida de su elección, un cigarrillo, un poco de chocolate, luces suaves, programas de televisión tontos, etc.) es la forma de ayudarla a que se recupere de las exigencias físicas y emocionales de la sesión.


En el artículo Subespacio, caída post-sesión y cuidados posteriores puedes leer más sobre los cuidados posteriores.





Fuente: Bad Girls Bible


Escorpio Dom, 15 de julio de 2018

RosazulBDSM

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