BDSM: El arte del Mindfuck

Actualizado: 26 de jul de 2018

En este artículo te enseñamos, a través de un ejemplo, a llevar a cabo una de las prácticas más intensas del BDSM: el mindfuck (polvo mental o follar la mente).



ADVERTENCIA: El mindfuck es una práctica extrema considerada dentro de lo que se denomina edgeplay (juegos al límite). No debes llevarla a cabo si eres un Dominante con poca experiencia, si llevas poco tiempo con tu sumisa o si tu sumisa es inexperta. Tampoco debes llevarla a cabo si no estás totalmente seguro de lo que vas a hacer, si no estás seguro de que tu sumisa podrá soportarlo, o si no estás seguro de que los efectos que produzca en tu sumisa los podrás contrarrestar durante el aftercare. Es fácil que un mindfuck se descontrole durante su ejecución y que la situación lleve a que tu sumisa pierda totalmente la confianza en ti e, incluso, a la violencia real si tu sumisa siente que realmente está en peligro (físico o mental).



La mujer se arrodilló desnuda en la ducha, las muñecas atadas a los tobillos con cinta adhesiva, los ojos cubiertos con una venda negra. Incapaz de moverse, simplemente esperó mientras el agua fría goteaba de su cabello mojado y caía sobre sus pechos. Temblaba con cada gota fría. "¿Tienes frío, zorra? ¿Necesitas calentarte?" Le pregunté. Cuando pronunció las palabras "¡Sí, señor!" simplemente respondí metiéndome en la ducha y bajándome los pantalones. En cuestión de segundos sintió un calor salpicaba sus pechos. Al inhalar y reconocer el olor de la orina, rápidamente se dio cuenta de lo que estaba sucediendo. Le estaba meando encima. Empezó a tratar de alejarse de mí, y yo detuve temporalmente el flujo, lo suficiente como para darle una ligera bofetada en la mejilla izquierda. Cuando el flujo comenzó de nuevo, le ordené que abriera la boca. Al principio se opuso, pero luego cedió y la abrió de par en par. Ella sabía que se acercaba el asqueroso sabor salado. Pero el chorro de orina caliente nunca llegó a su boca. No era posible, porque entonces se habría revelado el engaño. No era orina, era sólo un elaborado mindfuck que me había inventado. Y le dio un tremendo subidón de adrenalina, jugó con sus emociones de maneras que nunca antes había experimentado, y empujó sus percepciones de sus propios límites personales.




Entonces, ¿qué es un mindfuck? La respuesta, en pocas palabras, es que es una manipulación psicológica. Dentro de los confines del BDSM, es un intento de desestabilizar temporalmente, confundir o manipular intencionalmente la mente de tu pareja, con el objetivo de liberar endorfinas y adrenalina en su torrente sanguíneo, resultando en un "subidón" psicológico y fisiológico totalmente natural.


Un mindfuck es una manipulación psicológica.

¿Y cómo crear el perfecto mindfuck, y utilizarlo para tener una escena increíble? La receta en sí es bastante simple. Sin embargo, si los ingredientes no se mezclan correctamente... los resultados pueden ser desastrosos.


  • Los ingredientes clave:

  • Desarrollar la confianza

  • Obtener el consentimiento

  • Reunir información

  • Plantar las semillas

  • Planificar el conjunto, los detalles y las líneas de la trama

  • Una ejecución hábil

  • Revelar la verdad

  • Aftercare (cuidado posterior)



Desarrollo de la confianza


Todas las prácticas BDSM requieren confianza, y los mindfucks no son una excepción. Puede que no sea necesario que la sumisa confíe en todos los involucrados en el mindfuck (si hay varios), pero sí debe tener confianza en la persona que planea el mindfuck. La sumisa debe estar dispuesta a explorar sus límites blandos (1) (e incluso sus límites duros (2)), y confiar en que su Dominante no violará realmente ningún límite duro. Y lo que es más importante, necesita poder confiar en la capacidad de su Dominante para ayudarla con el aftercare (3).


(1) Límites blandos. Durante la negociación entre el Dominante y la sumisa para acordar las prácticas BDSM que ambos están dispuestos a llevar a cabo durante la relación, los límites blandos son prácticas que no se desean realizar pero que, llegado el momento, se podría estár de acuerdo en explorar.

(2) Límites duros. Durante la negociación entre el Dominante y la sumisa para acordar las prácticas BDSM que ambos están dispuestos a llevar a cabo durante la relación, los límites duros son prácticas que en ningún caso se desean realizar.

(3) Aftercare (cuidados posteriores). El tiempo posterior a una sesión en el que los participantes se calman, y poco a poco vuelven a entrar en contacto con la realidad. Dependiendo de la intensidad de la sesión y de la naturaleza de los participantes, el cuidado posterior sirve para satisfacer las necesidades emocionales de los participantes (en especial de la sumisa) y puede ser muy importante para uno o ambos participantes para prevenir efectos emocionales posteriores.



Obtención del consentimiento


A medida que se gana confianza en una relación, la pareja normalmente está más dispuesta a explorar sus límites personales. Como Dominante, háblale de tu deseo de empujar sus límites y de ayudarla a experimentar sus fantasías. Como sumisa, deja saber a tu Dominante si confías en él para empujar suavemente esos límites y experimentar cosas nuevas. Se vaga en los detalles, pero discute los límites que te interesa explorar. Reafirma tus límites y deja claro lo que te interesa (aunque posiblemente con miedo) explorar. Da tu consentimiento para explorar diversos aspectos, siempre y cuando se respeten los límites duros y las palabras de seguridad, y que se te preste el cuidado posterior.


Ejemplo: Digamos que tu pareja tiene miedo, pero a la vez se excita, con la idea de ser secuestrada y sometida a punta de cuchillo. Podemos explotar eso y darle la forma de un mindfuck, así que dile que te gustaría ayudarla a explorar ese miedo algún día. Si está abierta a probar, pregúntale sobre los límites que tendría al respecto y si puedes planearlo para ella.



Recopilación de información


Todo buen mindfuck juega con una fantasía o un miedo. Por ejemplo, un mindfuck podría involucrar la fantasía de un gangbang (violación múltiple), o el miedo de ser sometida a punta de cuchillo por un extraño. La clave de esta parte no es realmente interrogar a tu pareja, sino más bien ESCUCHAR lo que ella dice por sí misma.


Todo buen mindfuck juega con una fantasía o un miedo.

Cuando comienza la relación BDSM, lo más normal (o al menos, así debería ser) es que ella te cuente cuáles son sus fantasías y límites personales. Escucha esa información. Una sumisa puede revelar un miedo a las alturas, a los bichos, a los cuchillos, a ser secuestrada, o al deseo de ser usada sexualmente bajo un protocolo de metaconsenso (4) y no de SSC (5). Una vez que tengas su consentimiento, continúa averiguando por qué el concepto la excita. Incluso puedes conseguir la ayuda de algunos amigos íntimos para que le hagan preguntas por ti, de manera que no parezca que estás tramando algo.


(4) Metaconsenso. Protocolo de sesión bajo el cual sólo se determinan cuáles son las actividades “no deseadas”. O, dicho de otra manera, sólo se especifican los límites infranqueables. A partir de ahí es el Dominante quien determina cuáles, cuándo y cómo serán todas las actividades. La palabra de seguridad tampoco está permitida.

(5) SSC (seguro, sensato y consensuado). Protocolo de sesión que se centra en el sentido común de la persona dominada en cuanto a la seguridad y el consentimiento. Todo lo que ocurra en la sesión debe ser seguro, sensato y consensuado de antemano entre las partes.


Ejemplo: Para nuestro escenario de secuestro, puedes pedirle a un amigo que hable de sus fantasías con ella y mencione el secuestro. Así puede que los dos compartan historias y luego tu amigo puede contártelas. Probablemente podrás averiguar si hay un escenario específico que tu pareja tenga en mente y empezar a dar forma a tu mindfuck para que se adapte perfectamente a ella.



Plantar las semillas


Como Dominante, saca esos temas "tabú" en una conversación. Dale pequeñas pistas a tu pareja sobre lo que te gustaría hacerle, o incluso fantasea abiertamente con ello cuando estéis juntos en la cama. Empuja esos límites verbalmente y amenázala con empujarlos en la vida real (tengamos en cuenta que es una relación consensual y que ambos habéis decidido explorar los límites juntos). Siempre es bueno mantener a tu pareja preguntándose cosas.



Planificar el conjunto, los detalles y las líneas de la trama


Una vez que tengas la idea en mente y hayas comenzado a plantar esas semillas, tómate el tiempo necesario para pensar realmente en cada aspecto de lo que estás a punto de hacer con tu pareja. Planea cómo vas a preparar cada detalle. Piensa en el escenario, en los sonidos, en los olores y en los sentimientos que necesitarás para que la experiencia sea convincente. Piensa en todas las eventualidades. ¿Tiene tu pareja algún factor desencadenante crítico (6) que pueda verse afectado por tu plan? ¿Necesitas ayuda de otras personas? ¿Tu pareja necesitará unos días para recuperarse y volver a conectar contigo? ¿Qué precauciones de seguridad se deben tomar para asegurarse que nadie salga herido? Si vas a hacer una escena al aire libre, ¿situarás observadores que se aseguren de que otras personas no entren en tu escena sin saberlo? ¿Estás seguro de que no habrá ningún policía cerca que en caso de veros pueda suponer lo peor?


(6) Factor desencadenante crítico. Dentro del BDSM, cualquier cosa que pueda desencadenar una reacción emocional negativa y extrema en una persona.


Tómate el tiempo necesario para pensar realmente en cada aspecto de lo que estás a punto de hacer con tu pareja.

Asegúrate de tener todos los accesorios necesarios, y muéstraselos a tu pareja si crees que ello hará que se ponga nerviosa pensando en cuándo los utilizarás. Por ejemplo, si tiene miedo de los cuchillos, puedes mostrarles la nueva navaja que te has comprado. Su mente comenzará a darle vueltas a la navaja.


Si hay otras personas involucradas, asegúrate de que sepan exactamente cómo quieres que se desarrolle la escena. Asegúrate de que sepan que deben evitar cualquier desencadenante crítico que conozcas. Asegúrate de que sepan cómo quieres que te respondan en caso de que tu pareja empiece a darse cuenta del mindfuck, e incluso cómo deberían responder en caso de emergencia.



Una ejecución hábil


Esto, por supuesto, varía en función de lo que hayas elaborado para tu mindfuck, pero si has llevado a cabo la planificación adecuada y hecho el trabajo preliminar, probablemente te encontrarás con que, con sólo seguir tus pistas, tu sumisa se introducirá directamente en la fantasía, en lugar mantenerse en la realidad. En la mayoría de los mindfucks habrá engaños, a menudo en forma de dar gato por liebre. Asegúrate de encontrar una manera de hacer los engaños lo más indetectables posible para tu sumisa.


Ejemplo: En nuestro secuestro, le he dicho a mi sumisa que nos encontraremos en un aparcamiento. Sin embargo, cuando llega, una camioneta se acerca y dos hombres enmascarados saltan con cuchillos en la mano. Uno de ellos le pone a tu sumisa un saco de arpillera en la cabeza, y la arrastra a la furgoneta, que los lleva al lugar donde se desarrollará el resto de la escena. Tu sumisa es sacada de la furgoneta con el saco todavía en la cabeza, y atada por las muñecas a una cadena que cuelga del techo. Uno de los conspiradores le habla en un tono amenazador, y le pregunta por el paradero de su pareja (tú). Cuando tu sumisa responde, el conspirador puede hacer como que pierde los estribos mientras tú te acercas a tu sumisa por detrás y la agarras del cuello. Luego puedes usar una tarjeta de crédito (que se supone que es uno de los cuchillos que tu sumisa vio previamente) y deslizarla a lo largo de un lado de la cara hasta el cuello, mientras que el otro conspirador sigue interrogándola. A partir de ahí la escena puede seguir por donde quieras. Puede ser un simple interrogatorio o una violación en grupo.



Revelar la verdad


En algún momento tendrás que revelarle a tu sumisa la verdad: que lo que ha experimentado no era la realidad que ella pensaba que era. Puedes hacerlo hacia el final de la escena, o como parte del cuidado posterior (aftercare). En cualquier caso, habrá sido una experiencia muy intensa para tu sumisa, así que puede que esté en estado de shock y se muestre totalmente incrédula al principio.


Ejemplo: Estos son dos de los caminos que podría tomar la escena del secuestro. Podrías hablarle a tu sumisa con voz amenazante, lo que la confundiría momentáneamente mientras que su cerebro sobreestimulado trata de comprender lo que está sucediendo, y luego podrías quitarle el saco de la cabeza y mostrarle la tarjeta que has estado deslizando por su piel. O bien, podrías terminar de torturarla y dejarla atada en el suelo unos minutos... y luego volver como su salvador, quitándole el saco y las cadenas y consolándola.



Aftercare


La verdad es que un mindfuck realmente puede hacer polvo a una persona. No debes participar en uno a menos que estés dispuesto a lidiar con las consecuencias de la diversión que te ha proporcionado. Es muy importante hacer todo lo que sea necesario para reconstruir la conexión entre el Dominante y su sumisa. Asegúrate de saber de antemano lo que ella necesita normalmente para el cuidado posterior, pero recuerda que un mindfuck es una escena muy atípica y extraordinariamente intensa. Dependiendo de la severidad del mindfuck, es posible que necesite pasar horas o días contigo, que le asegures una y otra vez que nunca estuvo realmente en peligro, y que tú la estabas cuidando. Lo más seguro es que también tengas que discutir todo lo que pasó, y hablar sobre lo que a ella le gustó de la experiencia y sobre lo que no.


La verdad es que un mindfuck realmente puede hacer polvo a una persona. No debes participar en uno a menos que estés dispuesto a lidiar con las consecuencias de la diversión que te ha proporcionado.

Y volviendo al comienzo, ¿cómo funciona el mindfuck de orinar que mencioné al principio del artículo? Era bastante simple, pero lo suficientemente complejo como para engañarla por completo en ese momento. Antes de empezar el mindfuck había plantado las semillas diciéndole lo mucho que quería marcarla como mía orinando sobre ella. Construí un pequeño artefacto haciendo un agujero en el tapón de una botella de zumo y pegando un tubo pequeño en el agujero. Llené dos tercios de la botella con agua y la escondí en el baño. Luego estuve bebiendo mucha agua durante todo el día de manera que ella me viera. Un poco antes de empezar el mindfuck oriné en un vaso y lo escondí en el baño bajo la misma toalla que la botella de zumo modificada. Cuando llegó el momento del mindfuck, añadí agua caliente a la botella de zumo para que tuviera una temperatura similar a la temperatura corporal. Me aseguré de que no pudiera ver lo que estaba haciendo vendándole los ojos y llevándola a la ducha. Hice que se arrodillase y cogí mis accesorios. Me bajé la cremallera de los pantalones para que ella tuviera la imagen auditiva de mi bragueta bajando y mi polla saliendo. Entonces sintió el agua de la botella salpicando contra ella, y momentos después olió el hedor de la orina mientras sostenía el vaso a unos veinte centímetros de su nariz. Su mente la llevó a un viaje, y ese viaje abrió toda una nueva área de interés para ella. Después sentir que ya había experimentado una lluvia dorada, ¡experimentar una en la realidad ya no era un concepto tan extraño e indeseable para ella!



Fuente: ontariokink.com


Escorpio Dom. 2 de junio de 2018

RosazulBDSM

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