BDSM - Guía de consejos para principiantes

Actualizado: 29 de may de 2018

Si eres nuevo en el BDSM y estás considerando empezar a practicarlo, por favor ten en muy cuenta esta lista de consejos básicos.


(Este artículo está basado en "BDSM - Guía de consejos para principiantes", de Lady Green & Jay Wiseman, traducido por Musker, y enriquecido con las aportaciones de Mazmo.)


El siguiente material está basado principalmente en la información que proporcionamos a la audiencia cuando somos invitados a dar una charla del tipo "SM para principiantes" en alguna boutique erótica, colegio mayor o lugares similares. Se asume que el lector tiene interés básico en el tema, pero no conocimientos o experiencia en estas materias.


BDSM es uno de los varios nombres genéricos dados a un conjunto de prácticas y conductas que incluyen bondage, spanking, dominación y otras actividades. La práctica del BDSM conlleva ciertos riesgos físicos y emocionales, y por tanto requiere de cierta formación para poder ser realizado con seguridad. También es muy recomendable, para mayor seguridad, que exista empatía entre los participantes.


De acuerdo con esto, hacemos las siguientes recomendaciones a los principiantes. Queremos aclarar que estos consejos no constituyen, ni quieren hacerlo, una completa formación sobre el tema.



Antes de la sesión


  1. Cuando te fijes en alguien con idea de practicar el BDSM, conoce a la persona antes que al rol. No es suficiente con charlar por chat varias veces. Ten conversaciones teléfonicas, videollamadas y reuniones en persona para conocer bien a la persona. Establece una comunicación fluida con esa persona que te permita sentar las bases de la confianza mutua. Cuando hayas comprobado que su personalidad te gusta y que confías en esa persona, es el momento de dar el siguiente paso y conocerla en su rol.

  2. Practicar BDSM con extraños, con personas a las que no conoces lo suficiente, o con personas en las que no tienes una confianza plena, o hacerlo cuando alguno de los que interviene está cansado, contrariado, deprimido, enojado, con ansiedad o angustia incrementa extraordinariamente el riesgo de que la experiencia sea mala.

  3. Aunque tener prácticas BDSM esporádicas con la misma persona o con personas distintas es una opción personal totalmente válida, si lo que buscas es desarrollar una relación estable con una persona determinada, la importancia de una buena comunicación y de la confianza se multiplica. Al fin y al cabo, se trata de relaciones humanas, con todas sus dificultades.

  4. Evita el uso significativo de intoxicantes (alcohol, drogas, etc.). Si no se está en condiciones de conducir, no se está en condiciones de practicar BDSM.

  5. Cuando tengas una sesión con alguien nuevo, cuéntale a algún amigo de confianza dónde vas a estar y con quién. Asegúrate de decir a tu pareja, por adelantado y diplomáticamente, que así lo has hecho, y aconséjale que haga lo mismo.

  6. No te dejes llevar por las idealizaciones o abstracciones. Lo que suene ilógico en tu cabeza es porque es ilógico y nada tiene que ver tu ignorancia en el tema. De la misma forma, si tu intuición te alerta de que algo va mal, acepta que siempre tienes la razón.

  7. Si vas a tener una sesión con alguien nuevo o que tiene sesiones con otras personas, estás en tu derecho de pedirle que comparta contigo los resultados de su test reciente de ETS (enfermedades de transmisión sexual). Y tú también deberías ofrecer lo mismo.

  8. Acordad por adelantado lo que se va a hacer. Considerad asuntos como conducta sexual, sexo seguro, tipo y grado de bondage, límites físicos y emocionales, y todo por adelantado. Se debe permanecer en estos límites mientras se lleva a cabo la sesión. Si la sesión va bien, siempre puede haber otras oportunidades.

  9. Podéis acordar que la sumisa puede usar la técnica "De uno a diez" para indicar que está dispuesta a recibir un azote o latigazo, y su intensidad. Un "Uno" es un suave toque, y un "Diez" una aplicación a toda potencia.

  10. Acordad una o dos contraseñas (palabras de seguridad). Serán frases o palabras especiales que indicarán que la actividad verdaderamente necesita ser ralentizada, cambiada o detenida. Negarse a respetar una palabra de seguridad es una muy grave falta, incluso puede llegar a determinar un abuso. Es frecuente utilizar "amarillo" para advertir la necesidad de reducir la intensidad del juego y "rojo" para detenerlo de inmediato.

  11. Prepárate para las emergencias. Ten a mano todo lo necesario para curar una lesión leve derivada del juego. No está de más recibir algún curso de primeros auxilios y de reanimación cardiorrespiratoria.



En la sesión


  1. Debes saber también que el desconocimiento en determinados temas o la asimetría de poder propia del BDSM son circunstancias de las que no debe aprovecharse nadie. Si te sientes manipulado hacia situaciones que no deseas, entonces algo está yendo mal. El único modo correcto de asumir un rol BDSM es asumir el rol que tú acuerdes particularmente y en base a tus preferencias con los demás participantes en la sesión.

  2. Se debe dejar al mundo "real" al margen. Al menos que ambos estéis específica y previamente de acuerdo, practicar BDSM no es una ocasión propicia para "castigar" a alguien por una falta u ofensa del "mundo real".

  3. Comienza suavemente, e intensifica despacio. Un incremento demasiado rápido en la intensidad física o emocional de la sesión es causa directa de muchos problemas.

  4. Es buena idea que el Dominante compruebe ocasionalmente a lo largo de la sesión cómo está su sumiso. (A veces resulta complicado para el sumiso usar las contraseñas, aunque quisieran). Una buena comprobación muda puede ser que el Dominante de dos suaves pero firmes apretones en la mano del sumiso. Si a su vez nota otros dos apretones, querrá decir que todo va básicamente bien.

  5. Cuanto más capaz seas de pensar y sentir como tu pareja, mejor serás en este juego. Ante alguna rutina nueva, experimenta (si puedes hacerlo de forma razonable y segura) primero tú mismo antes de hacérselo a otra persona.

  6. Es muy recomendable que después de una sesión BDSM siempre haya un tiempo de consuelo, atención y cariño entre los participantes (lo que se denomina aftercare). A fin de cuentas acabáis de compartir un juego emocionalmente intenso y es saludable celebrarlo amistosamente. Después, hablad sobre lo experimentado, por ejemplo, al día siguiente. Comentad qué fue bien y qué fue mal, y qué se puede hacer la próxima vez.



Con respecto a las prácticas


  1. Evitad instrumentos con bordes afilados o esquinas. Los látigos e instrumentos para spanking deben ser usados con extremo cuidado.

  2. Ten en cuenta que utilizar los mismos instrumentos con personas distintas puede implicar un riesgo sanitario.

  3. Por norma, los latigazos y azotes se aplican siempre sobre las zonas carnosas y musculadas del cuerpo, como la parte baja de las nalgas o "la mitad inferior de la mitad superior" de la espalda. Es muy arriesgado golpear a tu pareja en los riñones, hígado, plexo solar o al final de la espina dorsal.

  4. Usad solo velas de parafina corriente para los "juegos calientes". Otras velas, como algunas de adorno, tienen una cera de superior punto de fusión que pueden causar quemaduras.

  5. Ten en cuenta que, al usar pinzas en cualquier parte del cuerpo, se deja a ésta sin circulación sanguínea. Los expertos varían en sus apreciaciones sobre el tiempo que pueden mantenerse puestas las pinzas, pero todos expresan su opinión en términos de minutos. Las pinzas duelen especialmente al retirarlas.

  6. No intentes efectuar "piercing", "branding", "needleplay", "knifeplay" u otras actividades que impliquen atravesar la piel, a menos que poseas o lo hagas bajo la supervisión de alguien con profundos conocimientos sobre el tema.

  7. El bondage deja al sujeto peligrosamente vulnerable. Te recomendamos que permitas que te aten, te cieguen o te amordacen solo después de haber tenido un par de experiencias satisfactorias BDSM que no hubieran tenido que ver con el bondage.

  8. Nunca hay necesidad de atar ninguna parte del cuerpo de tu pareja tan firmemente como para que se le duerma. Si así ocurre, libera inmediatamente la ligadura.

  9. A no ser que tengas mucha experiencia es importante que nunca ates sobre las articulaciones de los codos y rodillas, contorno del cuello y muñecas, ya que por esas zonas pasan vasos y nervios muy expuestos y puede resultar peligroso aplicarles una tensión inadecuada.

  10. Nunca dejes sola a una persona atada. Como norma general, permanece tan cerca de una persona atada como lo estarías de un niño pequeño a tu cuidado (y si lo amordazas, aún más) .

  11. Otra regla general es que deberías ser capaz de liberar a una persona atada en un minuto, si ocurre alguna emergencia, incluso si se ha desmayado. Los practicantes experimentados de BDSM suelen tener a mano unas tijeras especiales (paramédicas, de puntas redondeadas) por si son necesarias.

  12. Tras amplias consultas médicas, hemos sido incapaces de descubrir alguna forma de estrangulamiento o sofocación que no sea impredeciblemente peligrosa y potencialmente mortal, por lo que son prácticas absolutamente desaconsejables.


RosazulBDSM


Fuentes:

Leather and roses

Mazmo

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