Historia del BDSM

Actualizado: 29 de may de 2018

Aunque a algunas personas les pueda parecer que el BDSM es algo moderno, en realidad es un movimiento con años de existencia. Y sus prácticas se remotan a cientos de años de antigüedad.




Para ser técnicamente estrictos, no se puede hablar de la historia del BDSM hasta que no se crea un movimiento social homogéneo y definido alrededor de un conjunto concreto de prácticas sexuales y de relación “no convencionales”, cosa que ocurrió a mediados del siglo XX. Sin embargo, este artículo muestra de forma resumida que las prácticas sexuales “alternativas” o “no convencionales” se remontan muy atrás en la historia.


Aunque es bastante lógico suponer que los gustos sexuales “no convencionales” han existido desde el comienzo de los tiempos (hay tantos gustos sexuales como personas que practican el sexo, así que ¿por qué estos gustos habrían de aparecer súbitamente en días recientes?), hay algunas personas que piensan que “esto del BDSM no son más que perversiones o juegos modernos”.


Como se puede ver a continuación, el BDSM (o al menos las prácticas sexuales y de relación “no convencionales”) es tan antiguo como el mundo mismo.




Mundos antiguos


Los arqueólogos y antropólogos han descubierto que los registros de prácticas de tipo BDSM se remontan a la época de la Mesopotamia temprana (4000-3100 a.C.) En estos registros aparecen celebraciones (con la Dominación como tema central) y sacrificios que incluían travestismo, estados alterados de consciencia e infinidad de escenas en las que se combina el dolor y el éxtasis.


A lo largo y ancho de las antiguas Roma y Grecia se pueden encontrar ejemplos de flagelación ritual, como en las zonas más religiosas de Esparta del siglo IX a.C. O la famosa Tumba de la flagelación etrusca (del siglo V a.C., ) que contiene imágenes de dos hombres azotando a una mujer en una situación sexual. De hecho, el poeta romano Juvenal trata el tema de la flagelación en el sexto libro de las Sátiras.




De los siglos III-IV A.C. se han encontrado evidencias de gente presentándose voluntaria para ser atada o golpeada por placer sexual. En Pompeya (siglo VII A.C.) se ha encontrado una figura de una Dominatriz alada en la Villa de los Misterios, una antigua villa en la que las jóvenes pasaban rituales de iniciación. De acuerdo con los registros encontrados, esta Dominatriz solía iniciar a las chicas jóvenes en diversas religiones griegas empleando técnicas como la flagelación o el bondage.



Kama Sutra


En la India, uno de los más antiguos y famosos tratados en sánscrito sobre la sexualidad humana, el Kama Sutra (que se estima se escribió entre el 240 y el 550 d. C.), contiene secciones en las cuales se discuten ciertas prácticas que incluyen dolor y placer. De hecho, el libro declara específicamente que estas prácticas únicamente deben llevarse a cabo con mujeres que disfruten de tales cosas. Así que este famoso libro es, posiblemente, uno de los primeros textos en los que se tratan las actividades sexuales no convencionales consensuadas.



La Europa medieval y el Amor cortesano


Los historiadores han encontrado evidencias de personas que deseaban someterse a ser atados y golpeados a lo largo de todo el siglo XIV.


Muy notable es el denominado Amor cortesano o Amor de la corte del siglo XII. Hay quien ha atribuido a la devoción del esclavo hacia su Dueña de esta corriente ser el comienzo del comportamiento de la parte sumisa en el BDSM.



El amante cortesano existía parea servir a su Dama. Su amor era siempre adúltero; en aquella época el matrimonio era habitualmente el resultado de un pacto de negocios o la manera de sellar una alianza. En última instancia, el amante se veía a sí mismo como sirviente del todopoderoso dios del amor y, como tal, adoraba a su santa: su Dama.



Sade y Masoch


El Marqués de Sade (1740-1814) fue un aristócrata francés, filósofo y revolucionario que se hizo famoso por su “sexualidad libertina”. Escribió un gran número de novelas, relatos cortos y obras de teatro en las que describía escenas eróticas en las que no sólo llevaba la contraria a la Iglesia Católica (algo poco recomendable en aquella época), sino que también describía escenas sexuales que eran violentas y criminales. Como se puede imaginar, estuvo en la cárcel la mayor parte de su vida (incluyendo 32 años que estuvo en una institución para enfermos mentales). Muchas de sus obras fueron escritas en prisión, algo en los que algunos han querido ver como el inicio de las fantasías de mazmorra.




Leopold von Sacher-Masoch (1836-1895) fue periodista y escritor, famoso por sus trabajos El legado de Caín y el más conocido La Venus de las pieles, en los cuales discute ideas sobre la Dominación femenina. El personaje principal de este último libro se enamora de una mujer a la que pide que lo tome como su esclavo, y a la que anima a que lo trate de un modo más y más degradante conforme pasa el tiempo.


Aún más, von Sacher-Masoch incluso convenció a su esposa de que interpretara el libro con él, y para tal fin se la llevó a Venecia donde nadie sabría qué estaban haciendo.




El origen del BDSM: el siglo XX


Aunque podemos ver que la gente se ha estado infligiendo dolor a sí mismos y a otras personas, atando a otros, etcétera, todo en nombre del placer durante cientos de años, el BDSM no empezó realmente a configurarse como tal hasta los años 50-60 del siglo pasado.


El doctor Robert V. Bienvenu estudió los orígenes del fetichismo y el sadomasoquismo. En su informe describió los tres principales movimientos del SM del siglo XX, los cuales fueron el embrión del BDSM:


  • European Fetish (1928): El estilo fetichista europeo se hizo identificable en Alemania en los años 20, y rápidamente se extendió a Francia y después por todo el planeta llegando incluso a la India y Australia.


  • American Fetish (1934): El estilo fetichista americano comenzó en Nueva York en los años 30, pero también tenía representación en California. Originalmente fue un derivado del estilo fetichista europeo, pero pronto desarrolló su propio y distintivo estilo americano.

Tanto el estilo fetichista europeo como el americano eran predominantemente heterosexuales y ambos compartían muchos elementos: indumentaria extravagante, uniformes, zapatos de tacón alto, guantes largos de color negro, piercings y tatuajes y toda clase imaginable de aparatos sexuales. Sus prácticas incluían juegos de rol muy elaborados, travestismo, Dominación femenina, combates de chicas y ponys humanos.


  • Gay Leather (1950): 20 años después del desarrollo de los dos estilos anteriores, y sin conexión alguna con ellos, apareció el estilo Gay Leather (cuero gay, también conocido como la comunidad del cuero), que fue el comienzo del BDSM moderno.




La Vieja Guardia


Al término de la Segunda Guerra Mundial, muchos hombres gays volvieron a Estados Unidos imbuidos de todo lo que significó estar en el ejército y participar en una guerra: disciplina, reglas, obediencia a las órdenes, la dedicación necesaria para obtener la victoria, la importancia de la camaradería para sobrevivir, etcétera. La gran cantidad de militares repatriados después de la guerra que había por todo el país influyó decisivamente en las relaciones sexuales masculinas homosexuales y estableció las bases del BDSM. Es lo que se conoce como Old Guard o Vieja Guardia.


Así pues, durante estos primeros años el BDSM estuvo estrictamente ligado a la comunidad homosexual masculina, dejando expresamente fuera a los heterosexuales y a las mujeres homosexuales. Era un mundo exclusivo de hombres gays y permaneció así de cerrado durante años. Incluso no se permitía la participación de los homosexuales switch (persona que puede adoptar tanto el rol Dominante como el rol sumiso dependiendo de su pareja, situación y momento), pues no se los consideraba “puros”. Es en este mundo homosexual masculino donde se acuñan los términos activo y pasivo en las prácticas, independientemente de que fueran sadomasoquista, de D/s (Dominación/sumisión), etc. En estas prácticas no existía la necesidad de una relación estable entre sus practicantes (incluidas las relaciones D/s) y mucho menos el concepto de “involucrarse sentimentalmente” con la pareja, aunque muchas parejas estables las realizaban asiduamente.


Este movimiento contaba con estrictos protocolos, normas y estructuras muy definidas. Eran reglas que debían acatarse sin discusión para mantener un orden en la comunidad en ciernes, pero que también produjo que un gran número de personas se negaran a seguirlo al no sentirse idenficadas con él. Muchos consideran a este movimiento como la “rama dura” del BDSM.


Con las cambiantes costumbres sociales de los años 1960 y los años 70 llegaron formas más extremas de comportamiento sexual sadomasoquista dentro de la comunidad del cuero, tal como se describe en el Leatherman’s Handbook (Manual del hombre del cuero) de Larry Townsend (que fue el primer libro en el que se dio a conocer el BDSM al público en general).


Los estilos de estos tres movimientos (europeo, americano y del cuero) se difundieron enormemente a través de fotografías en blanco y negro que aparecían en revistas underground muy populares. Durante los años 50, Irving Klaw, un pionero del arte del fetiche, publicó por primera vez fotografías y una película de la famosa pin-up Bettie Page.



La Nueva Guardia


Por su propia definición, la Comunidad del cuero excluía a cualquier persona que, o bien no fuera un homosexual masculino, o bien siéndolo se negara a aceptar total o parcialmente las estrictas directrices de la comunidad. Todas esas personas afines a las prácticas del BDSM que no podían pertenecer a la Comunidad del cuero necesitaban su propio espacio para desarrollar sus afinidades y para desarrollar su propia comunidad.


Y así, a principios de los 80’s nace un nuevo movimiento, al que más tarde se denominaría New Guard o Nueva Guardia, que tiene su origen en grupos heterogéneos que comparten el denominador común de practicar un BDSM distinto del de la Vieja Guardia. Un punto de inflexión lo produce el grupo Samois en EE.UU. (una agrupación lésbica) que contaba entre sus miembros a practicantes de un BDSM modernizado.


En este momento se produce una batalla entre las dos concepciones del BDSM. A un lado está la Vieja Guardia, que ataca a estos “advenedizos”, y al otro lado el movimiento feminista que está en todo su esplendor. Los ataques del movimiento feminista denostaban al BDSM de la Vieja Guardia por considerarlo un bastión del machismo más puro.


A comienzos de los años 90 la Nueva Guardia toma su forma definitiva, aceptando entre sus filas a los heterosexuales y al colectivo lésbico, y más tarde a todo el colectivo LGBT. Se acepta el rol switch y se plantean las bases de lo que luego será el SSC (Seguro, Sensato y Consensuado), erradicando del BDSM la exclusividad del Metaconsenso o CCC (Committed Compassionate Consensual: Comprometido, Compasivo, Consensuado). Se toman en consideración los rasgos psicológicos del BDSM y las diferentes sensibilidades de sus practicantes, incluyendo las relaciones estables mono o poli amorosas, conociendo y difundiendo la dominación mental como una dominación más perfecta dentro de las relaciones D/s, la diferenciación entre relaciones D/s y SM y la participación activa de la mujer en cualesquiera de sus roles (lo que, a su vez, da lugar al nacimiento del FemDom).


Los protocolos de esta corriente son mucho más flexibles que los de la Vieja Guardia, más adaptables a cada relación y, aunque se considera que los protocolos son necesarios e imprescindibles, admite que se puedan aplicar solamente en un ámbito más íntimo y no obligatoriamente en reuniones sociales.


Finalmente, el acrónimo BDSM (Bondage and Discipline, Domination and Submission, Sadism and Masochism – Bondage y Disciplina, Dominación y Sumisión, Sadismo y Masoquismo) apareció por primera vez en el foro de noticias por Internet denominado alt.sex en abril de 1991.



La Vieja Escuela y la Nueva Escuela


La Nueva Guardia creo todo un conjunto de protocolos, reglas, costumbres y convenciones que fue aceptado y asumido de forma general por los practicantes del BDSM, y al que se ha denominado la Vieja Escuela.


Con la llegada del siglo XXI también llegó la gran popularización del BDSM, gracias a Internet y a libros y películas que, con mayor o menor acierto, muestran sus respectivas visiones de este mundo. Y con esa popularización, las nuevas generaciones han incluido muchas de las practicas BDSM en su vida amorosa y sexual.


La inclusión de esas prácticas, sin embargo, no ha incluido también los protocolos, reglas, etc. que desarrolló la Vieja Escuela. Estas nuevas generaciones no tienen interés por documentarse, ni por conocer la súper estructura del BDSM tradicional, ni por relacionarse con los seguidores de la Vieja Escuela y, simplemente, ignoran todo eso. Se limitan a realizar prácticas del BDSM de la manera que consideran oportuna (muchas veces incluso desconociendo los principios técnicos esenciales de esas prácticas) basándose en el principio de “mi forma de ver este mundo es la mejor para mí, y es tan buena como cualquier otra forma”.


A esta aproximación al mundo BDSM se le ha denominado la Nueva Escuela. Los seguidores de esta Nueva Escuela se han ido incrementando conforme han ido pasando los años del siglo XXI y, actualmente, ambas Escuelas coexisten mostrándose un desprecio recíproco.


RosazulBDSM


Fuentes:

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