La caída post-sesión en los Dominantes

Menos conocidas que las caídas post-sesión de las sumisas, pero igualmente importantes, son las caídas de los Dominantes. Se habla poco de este tema, considerado incluso tabú, pero su relevancia nos exige darle el trato que se merece.



Si llevas en el BDSM un tiempo seguramente habrás oído hablar (o incluso experimentado) algo que se llama sub-drop. El sub-drop (caída post-sesión de la sumisa) es un estado emocional negativo en el que puede caer la parte sumisa de una relación D/s después de tener una sesión con su Dominante. Es muy importante que ambas partes de la relación entiendan la importancia que tiene, cómo puede impactar negativamente a la parte sumisa y cómo superarlo.


Menos conocido, pero igual de importante es el Dom-drop, que es el estado emocional negativo en el que puede caer un Dominante después de una sesión con su pareja sumisa. Es menos conocido porque no es tan frecuente como el sub-drop, y porque de alguna manera es un tema relativamente tabú en el BDSM debido a que algunas personas lo interpretan como una debilidad del Dominante. Si no has experimentado un Dom-drop, o si tienes duda sobre si eso existe o no, la respuesta es que sí, que existe y que, al igual que ocurre con la parte sumisa, su impacto en el Dominante puede tener consecuencias importantes.


Así pues, echemos un vistazo a la experiencia desde el punto de vista del Dominante para entender someramente la psicología y la fisiología del efecto que puede tener en él una caída tras una sesión.


La experiencia del BDSM es intensa para todas las partes involucradas. Algunas prácticas implican un riesgo inherente, mientras que otras crean sensaciones intencionadas, y la mayoría de ellas llevan a una descarga de adrenalina tanto en el Dom como en la sumisa. Las fuertes descargas y el rápido declive de diversas hormonas (dopamina, adrenalina, oxitocina, etc.) son las que crean el subidón emocional del "subespacio" y el bajón resultante de una "subcaída" para las sumisas.


Es importante entender que los Doms también experimentan estas oleadas hormonales y que, por tanto, también pueden quedarse atrapados en una caída residual después de una sesión. Aún más, es de la mayor importancia reconocer los factores psicológicos que entran en juego para un Dom, los cuales pueden agravar el efecto fisiológico:


  • Incluso un Dom que generalmente disfrute con las prácticas sádicas puede experimentar sentimientos de culpa después de una sesión en la que ha causado dolor consensuado a su sumisa. Y estos sentimientos pueden empeorar si su sumisa utiliza su palabra de seguridad (lo que indica que el nivel de la práctica sobrepasó su nivel de tolerancia). Ningún Dom que se precie quiere que su sumisa utilice su palabra de seguridad. En su lugar, utiliza la estrecha conexión que tiene con su sumisa para llevarla lo más cerca posible de su umbral, mientras controla la respuesta de su cuerpo. Por lo tanto, si una sumisa alcanza el punto de usar la palabra segura, un Dom compasivo puede sentir una angustia emocional adicional que, por la dinámica, no pueda expresar correctamente.

  • La dominación sexual puede estar plagada de distorsiones cognitivas, especialmente para los Dominantes nuevos. Las normas de la mayoría de las dinámicas del BDSM contradicen muchas normas culturales y, después de una sesión, pueden crear en un Dom sentimientos de culpa inexplicables. Por ejemplo, a los hombres se les enseña "nunca jamás pegues a una mujer", "sé respetuoso con las mujeres que amas" y "nunca llames a una mujer zorra/puta/etc."; pero en el BDSM un Dom se encuentra complaciendo a su sumisa justo con lo contrario de todos esos mantras. Las reflexiones posteriores a la sesión pueden afectar al Dom a un nivel subconsciente. Ahora, si añadimos a eso un descenso hormonal rápido y una sumisa que puede estar experimentando su propia caída, tendrás una tormenta perfecta.

  • Mientras que una sumisa puede permitirse entrar en un "subespacio" nebuloso y placentero durante una sesión, como líder el Dom debe permanecer muy alerta durante todo el tiempo, porque lo contrario podría derivar en situaciones que de otro modo serían peligrosas. Una vez que un Dom se corre comienza a producirse un cambio significativo en las hormonas de su cuerpo. Por lo tanto, aunque no sea tan prolongado como la inundación hormonal de una sumisa, el cambio repentino también puede causar una notable caída al final de la sesión.


Entonces, ¿qué puedes hacer para manejar la caída? Afortunadamente, mucho... ¡el cuidado posterior (aftercare) es mutuamente beneficioso!


  • Permanece con tu sumisa tanto tiempo como puedas después de una sesión. Saber que ella está bien te ayudará a aliviar cualquier temor oculpa que puedas tener acerca de cómo puede estar sintiéndose. Y el contacto piel a piel es un regulador hormonal natural... Quédate cerca y desnudo.

  • Hidrátate y come algo para asegurarte de que tu nivel de azúcar en la sangre vuelve a subir.

  • Habla con tu sumisa sobre la sesión. Elógiala por las cosas que hizo bien y pregúntale cómo se sintió sobre cualquier cosa nueva que hayas introducido. Esto te ayudará a entender si necesitas modificar algo para la próxima sesión (y no por hacerlo no eres menos Dom, sino un Dom más inteligente).

  • Si tu sumisa es una little, simplemente regresa a los comportamientos no sexuales de Daddy durante el cuidado posterior para fomentar su vínculo (acurrucarse, ser tonto, jugar), incluso si ella está comenzando a retraerse como consecuencia de su propia caída. Esto aliviará algo de su disonancia cognitiva al mostrar que las cosas están bien. Es útil para los dos.


Cada pareja Dom/sub es diferente y su respuesta a las dinámicas también lo es. Algunos Doms se verán afectados más profundamente por las fluctuaciones hormonales de una sesión, mientras que otros experimentan una caída sólo ocasionalmente. Es importante reconocer que una caída de Dom es una realidad en el BDSM, incluso si no se discute ampliamente.



Escorpio Dom, 17 de junio de 2018

RosazulBDSM

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