No es fácil ser sumisa

Actualizado: may 8

Que una mujer acepte que tiene un alma sumisa es un proceso difícil que la lleva a través de una dura batalla interior. Pero, si gana la batalla, el premio es sentirse completa y a gusto consigo misma. Y si esa batalla la libra de la mano del Dom adecuado, al premio se le suma la felicidad.


No es fácil ser sumisa

¿Cuántas veces hemos leído esta frase? Muchas, al menos yo muchísimas. Llegue a creérmela de tanto leerla. He de decir que no hace bien creerse algo así; a mí no me hizo ningún bien. Creérsela hace que tú misma pongas un muro delante de ti, un muro que se supone que tienes que derribar, pero si empiezas creyendo que no es fácil... ¿cómo lo vas a lograr? Un muro que realmente solo existe en tu cabeza.


En mi opinión es una frase acertada pero solo hasta cierto punto.


Lo difícil no es ser sumisa, en realidad es más fácil de lo que yo misma pensaba cuando conocí este mundo. Lo difícil, lo complicado, lo que te desubica, lo hiriente, lo sangrante a veces, es darte cuenta de que eres una mujer sumisa y aceptarte como tal. Hasta que no te miras al espejo y tú misma te preguntas: ¿qué ves? Hasta que tu respuesta natural no es: me veo a mí, a una mujer sumisa, feliz y orgullosa de serlo... hasta que no llega ese momento... solo ves el muro... Pero, ¿por qué ese momento tarda en llegar? ¿Tan difícil es aceptar lo que eres?


Opino que no debería ser tan difícil, ya que la sumisión no es un sentimiento que puedas generarte a ti misma cuando a ti te apetece. No se trata de decir: voy a ser sumisa porque me gusta lo que he leído o visto de este mundo. No, ni mucho menos creo que sea así. Naces con ese sentimiento, con lo que muchos llaman "esencia sumisa", posiblemente siempre hayas sido sumisa, aunque no hayas sido consciente de ello, aunque por circunstancias nunca hayas demostrado tu lado sumiso a nadie, o quizás sí, pero desconocías de lo que se trataba, simplemente actuabas así porque te parecía lo normal.


No es algo que puedas forzar, no te conviertes en sumisa porque quieres o cuando quieres, no, esto no funciona así.


Si realmente posees esa esencia sumisa, en un momento dado llega alguien a tu vida que sabe sacar ese lado sumiso de tu ser. No es fácil sacarlo, pero si está realmente ahí, va saliendo con más facilidad de la que se cree.