Los derechos de la sumisa

Que seas sumisa no altera tu cualidad de persona, y como tal tienes los mismos derechos básicos que cualquier otra persona. Si alguien te dice lo contrario, deberías alejarte lo más rápidamente posible. 1. Tienes derecho a ser tratada con respeto. NO solo tienes este derecho, también tienes el derecho a exigirlo. Ser sumisa no significa ser un mueble ni menos persona que nadie. La palabra sumisa describe tu naturaleza y no te menosprecia como ser humano. Tienes también derecho a respetarte a ti misma. 2. Tienes derecho a estar orgullosa de lo que eres. Ser sumisa no es algo que deba hacerte sentir avergonzada o tener sentimientos de repulsa. Tu sumisión es un regalo y debería ser siempre motivo de orgullo y felicidad. 3. Tienes derecho a sentirte segura. Ser sumisa no debe hacerte sentir insegura, asustada o amenazada. La sumisión no es vivir jugando con el miedo. Debes sentirte segura en cualquier situación o no habrá verdadera entrega nunca. 4. Tienes derecho a sentir. Tus emociones y sentimientos salen de dentro de ti y son tan validos como los de cualquier otro. Tienes derecho a tenerlos. Esos sentimientos, tanto positivos, como negativos, te hacen como eres y suprimirlos, solo traerían la infelicidad más tarde. 5. Tienes derecho a expresar tus sentimientos negativos. Ser sumisa no te hace un objeto sin pensamientos negativos. Tus preocupaciones son reales y tienes derecho a expresarlas. Si sientes que algo no está bien, es injusto o, en definitiva, te hace sentir mal, dilo. 6. Tienes derecho a decir NO. Decir NO es tan fácil como decir SI, si te opones a algo por cualquier motivo, niégate firmemente. 7. Tienes derecho a esperar ser feliz en la vida. Ser sumisa no significa aspirar a una vida miserable llena de sufrimiento y desesperanza. Tu sumisión debe llenarte, darte paz y alegría. Si no es así, algo va mal. 8. Tienes derecho a tomar parte en la relación. Eres una parte activa de la relación y tienes derecho a contribuir en ella. Una relación que no incluye tus necesidades, pensamientos, esperanzas y deseos, no es una relación deseable. Esto es aplicable a las relaciones de amistad, de pareja y, por supuesto, a las relaciones D/s. 9. Tienes el derecho a pertenecerle a alguien. Ser sumisa significa en gran medida sentir que se pertenece a alguien. Cuando decides entregarte lo haces ejerciendo tu derecho a la libertad. Tú perteneces a este estilo de vida y, con el tiempo, le pertenecerás a Él, el único. 10. Tienes derecho a amar y ser amada. Cualquiera que te diga que el amor no cabe en las relaciones D/s, nunca ha experimentado como puede llegar a llenarte una relación de este tipo. Las sumisas aman por naturaleza y sienten la necesidad de ser amadas y tienen todo el derecho a que el amor forme parte de sus vidas. Se necesita amor para sentir tu sumisión plenamente, no aspires a menos. 11. Tienes derecho a estar sana. La salud implica el bienestar físico, mental y emocional. Cualquier relación que te produzca un sufrimiento por encima de tus limites es abuso. No hay lugar para el comportamiento abusivo en las relaciones D/s y depende de ti asegurarte de que esa línea no se cruza. Ser sumisa no le da a nadie el derecho a herirte física, mental o emocionalmente. Este tipo de relaciones deberían incrementar tu autoestima, no menoscabarla. 12. Tienes derecho a practicar sexo seguro. No solo es un derecho, es casi un deber. Has de ser consciente de las enfermedades de transmisión sexual y prevenirlas. Es tu derecho y no debes permitir que NADIE te haga renunciar a él. Fuentes: iraide66 BDSM Canarias Publicado en RosazulBDSM el 29 de mayo de 2018 Rosazul BDSM

Los derechos de la sumisa