Qué es la Playlist

La Playlist es una lista de prácticas que un Amo y su sumisa acuerdan que puedan realizar durante una sesión BDSM. Cuando se inicia una relación BDSM entre un Amo y una sumisa, ante todo ambos deben ponerse de acuerdo en dos asuntos fundamentales: El protocolo de sesión Es decir, las normas básicas por las que se regirán las sesiones BDSM que mantengan. El protocolo más habitual, especialmente durante las primeras etapas en el BDSM, es el SSC (prácticas seguras, sensatas y consensuadas). Cuando ya se tiene más experiencia en el BDSM y la sumisa tiene una gran confianza en su Amo, el protocolo suele pasar a ser el Metaconsenso. Además de estos dos, hay varios protocolos más. Algunos de ellos exigen el establecimiento de una palabra de seguridad mediante la cual la sumisa pueda detener la sesión en cualquier momento si los juegos durante la sesión han sobrepasado sus límites físicos o mentales, mientras que otros protocolos no la exigen (en mi opinión nunca está de más tener una palabra de seguridad como medida de seguridad adicional aunque el protocolo acordado no la exija). Sea cual sea el protocolo elegido, es imperativo que Amo y sumisa determinen el que van a emplear antes de su primera sesión, con el fin de que ambos conozcan las reglas por las que regirán sus encuentros. (Puedes consultar este artículo si quieres saber más sobre protocolos de sesión.) El protocolo de sesión es el conjunto de reglas por el que se regirá una sesión BDSM. La Playlist Es decir, el conjunto de prácticas que Amo y sumisa acuerdan que podrán realizar durante una sesión BDSM. En el BDSM existen infinidad de prácticas de todo tipo, y es lógico que algunas o muchas de ellas no sean del gusto de alguno de los participantes de la relación (Amo o sumisa). Al inicio de la relación, Amo y sumisa repasan esa lista de prácticas y acuerdan cuáles son las que pueden emplearse durante una sesión. Al final de ese repaso lo que obtienen es un subconjunto de prácticas de todas las prácticas posibles que se pueden dar en el BDSM. Pues bien, ese subconjunto de prácticas será la Playlist de esa pareja Amo/sumisa. La Playlist es la lista de prácticas que Amo y sumisa acuerdan que podrán realizar durante una sesión BDSM. Además de acordar las prácticas que desean realizar, ambos también confeccionarán dos listas adicionales de prácticas: las listas de límites (prácticas que no se desean realizar). Las prácticas que se incluyen en estas listas no necesitan ser acordadas con la otra parte, puesto que precisamente existen para que cada parte pueda establecer los límites de lo que está dispuesto a hacer en las sesiones BDSM. Estas listas son: La lista de límites blandos o flexibles. Contiene las prácticas que el Amo o la sumisa no desean realizar inicialmente, aunque dejan la puerta abierta a que en el futuro sí deseen realizarlas. Suelen ser prácticas que se desconocen, que generan un rechazo instintivo inicial o que las cautelas iniciales de toda relación que se inicia hacen que el Amo, y especialmente la sumisa, no deseen probar inicialmente. Con el tiempo, a medida que la relación progrese, que la confianza de la sumisa en su Amo se afiance y que el conocimiento de su sumisa por parte del Amo sea mayor, las prácticas de esta lista pueden ir pasando a la Playlist (a la lista consensuada de prácticas posibles) o a la lista de límites duros (porque se haya pasado a tener claro que esa práctica inicialmente dudosa no se deseará realizar nunca). La lista de límites duros o infranqueables. Esta lista contiene las prácticas que el Amo o la sumisa tienen claro que no querrán realizar nunca. Los motivos para no querer realizar una práctica pueden ser muy diversos y van desde el gusto personal hasta un rechazo por traumas del pasado. Sea cual sea el motivo, el no desear realizar una práctica nunca puede ser motivo de minusvalorar o estigmatizar a la persona que veta esa práctica, y siempre se debe respetar las decisiones de esa persona. También hay que señalar que “nunca” es mucho tiempo y que, a medida que se adquiere confianza y experiencia, límites que antes parecía totalmente infranqueables pueden tornarse más flexibles. Será el progreso de la relación y el desarrollo de sus integrantes en el mundo BDSM lo que decida si esto ocurre o no. La lista de límites blandos incluye las prácticas que algún miembro de la pareja no desea realizar de momento, mientras que la de límites duros incluye las prácticas que algún miembro de la pareja no desea nunca. Como hemos dicho al principio, estas tres listas deben crearse al comienzo de la relación y antes de comenzar con las sesiones. Sin embargo, eso no signifique que queden escritas en piedra para siempre. A medida que la relación progrese, el Amo y su sumisa pueden sentarse y actualizar la lista cuando lo deseen y, de hecho, se considera que hacerlo es saludable para la relación. Cuando se produzca esta circunstancia, las normas son las mismas que las empleadas para crear las listas por primera vez: acordar la Playlist y dejar claros los límites blandos y duros. Cómo crear la Playlist El número de prácticas posibles en el BDSM es muy grande. Es muy difícil acordarse de memoria de todas, e incluso es muy normal que algunas ni siquiera se conozcan. Así que para facilitar el proceso de creación de la Playlist lo mejor es seguir estos sencillos pasos: Coger una lista de prácticas posibles previamente confeccionada (ver más abajo) y, Amo y sumisa por separado, anotarán junto a cada práctica si desean incluirla en la Playlist o en una de las dos listas de límites. Amo y sumisa se reunirán y repasarán las prácticas que cada uno desea añadir a la Playlist. Añadirán aquellas en las que coincidan, y acordarán si incluir o no cada práctica que uno haya marcado como que desea realizar y el otro como límite blando. Finalmente crearán las listas de límites blandos y duros simplemente añadiendo cada práctica que no esté en la Playlist a su lista correspondiente. En caso de que una práctica haya sido marcada como límite blando por uno y como límite duro por el otro, siempre tendrá preferencia la marca de límite duro; es decir, en ese caso, dicha práctica se añadirá a lista de límites duros. Encontrar listas de prácticas BDSM resulta muy sencillo hoy día. Aquí mismo en Rosazul tienes a tu disposición una Playlist muy completa y conocida y que puedes utilizar como base para tu propia Playlist (punto 1 anterior). Formas alternativas de crear la Playlist Una manera más rápida de crear la Playlist consiste en acordar solamente la lista de prácticas que podrán emplearse en una sesión, y considerar que cualquier práctica que no esté en la lista es una práctica prohibida. Y otra forma es la inversa de la anterior, es decir, confeccionar la lista de prácticas prohibidas y considerar que cualquier práctica que no esté en la lista se puede emplear en una sesión. Esta forma de crear la Playlist es peligrosa porque, como se ha dicho antes, la lista de prácticas que se pueden emplear en el BDSM es muy grande y te puedes encontrar en una sesión teniendo que participar en una práctica que ni se te había ocurrido y que te desagrada profundamente. Qué pasa si Amo y sumisa no se ponen de acuerdo en la Playlist Los gustos de cada persona son diferentes y nada te asegura que tu nueva pareja BDSM vaya a compartir los tuyos. Así que te puedes encontrar con que a la hora de confeccionar la Playlist no coincidís en casi nada (por ejemplo, los azotes pueden ser imprescindibles para ti, pero la otra parte los rechaza de plano). Confeccionar la Playlist consiste en llegar a un acuerdo, así que cada parte debe ceder un poco para finalmente alcanzar el consenso. Pero puede ocurrir que ese consenso no se pueda alcanzar: que los gustos de cada integrante de la pareja sean tan distintos que no haya manera de ponerse de acuerdo. En ese caso, desgraciadamente, y por muy decepcionante que pueda ser, lo aconsejable es no seguir avanzando en la relación. Si decidís seguir adelante en esas circunstancias, las sesiones serán motivo de frustración e insatisfacción, e irán minando la relación hasta hacerla fracasar. Recuerda siempre que el BDSM es una orientación individual que se practica para obtener un mayor disfrute de tus relaciones. Si no obtienes ese mayor disfrute o, incluso, si una relación BDSM te hace sufrir, entonces hay algo que no marcha bien y debes pararte a examinar qué es lo que pasa (como en cualquier otro tipo de relación sana entre personas). Un posible motivo de ese último escenario es la lista de prácticas acordada (Playlist), porque incluya prácticas que te disgustan o porque no incluya prácticas que deseas. Por tanto, la confección de la Playlist no es algo que debas tomar a la ligera. Se sincero contigo mismo a la hora de confeccionarla y no dejes que factores externos (como el miedo a perder a la pareja que acabas de encontrar) menoscaben esa honestidad. Escorpio Dom, 1 de mayo de 2021 RosazulBDSM

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